De Ángeles y Demonios

No aplaudan tanto

Guadalupe Ríos

“Dejen de aplaudir tanto que esto apenas empieza” dijo un comunero zoque de San Miguel a quienes aquel 14 de Abril concentrados bajo el domo del centro deportivo de Santa María Chimalapa aplaudían alegres las palabras del gobernador del estado Salomón Jara Cruz y de su secretario de gobierno Jesús Romero López respecto a las acciones para atender la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el conflicto limítrofe entre Chiapas y Chiapas.

Ahí por primera vez el gobernador oaxaqueño abordaba el tema de la sentencia de la Corte sobre la controversia constitucional 121/2012 que dio la razón al estado de Oaxaca en su reclamo y ordenó que se modificaran los límites interestatales y se le restituyeran 162 mil hectáreas de tierras, ríos, bosques y selvas a Oaxaca.

Los comuneros zoques que han esperado la solución del conflicto desde hace más de medio siglo esperaban impacientes la fecha de inicio del brecheo y amojonamiento para delimitar su territorio tal como lo establecen sus títulos primordiales, de los que orgullosos hablan y le recuerdan al gobierno (cada que pueden), que ellos son dueños legítimos porque “compramos nuestras tierras a la corona española con una jícara de oro, nadie nos lo regaló”.

Este martes 2 de Mayo, los comuneros chimas tendrán una reunión donde acordarán la estrategia a seguir para que por fin,  después de tantos años de espera y desencuentros, se inicien los trabajos  de amojonamiento para definir de una vez por todas los límites físicos de su territorio ancestral.

Los trabajos de amojonamiento están programados para iniciar el próximo viernes desde el punto trino de los límites territoriales de Veracruz, Chiapas y Oaxaca para fijar la línea desde el Cerro de los Martínez al Cerro de la Jineta.

Desde luego los gobierno de los estados de Chiapas y Veracruz deberán estar presentes para atestiguar el respeto a su territorio con apego a lo que ha quedado establecido en la sentencia dela Suprema Corte de Justicia de la Nación que, dicho sea de paso, tuvo un “pequeño error” en las coordenadas pero que tanto Chiapas, como Oaxaca y seguramente Veracruz no utilizarán para generar nuevos conflictos limítrofes en tan manoseado proceso.

Cada vez, parece que está más cerca la posibilidad que este conflicto limítrofe y agrario entre Oaxaca y Chiapas pueda solucionarse después de medio siglo de espera e insistencia. Habrá que ver si finalmente los aplausos que el gobernador Salomón Jara y el Secretario de Gobierno Jesús Romero recibieron en Santa María Chimalapa se los merecían o no.