De Ángeles y Demonios

Prevenir la discriminación

Guadalupe Ríos

Al municipio juchiteco se le conoce por su rebeldía y lucha histórica, por ser el lugar donde se derrotó a una columna del poderoso ejército francés en la Batalla del 5 de Septiembre de 1866, por ser cuna de personajes políticos como Adolfo C. Gurrión o el General Heliodoro Charis Castro, o de artistas como el Pintor Francisco Toledo y el escultor Moisés Cabrera, de músicos como Saúl Martínez o Eustaquio Jiménez o escritores como Víctor de la Cruz por citar solo algunos.

También se le conocer por su riqueza cultural, por sus tradiciones y costumbres, por su lucha popular contemporánea por la defensa del voto y el respeto a la voluntad popular y la presencia de sus mujeres.

 Se le conoce a esta tierra como “Juchitán de las mujeres” porque ellas imponen con su presencia en los mercados y en las fiestas ataviadas con su vestimenta tradicional, ellas son las reproductoras de la cultura y la lengua y el pilar de la economía familiar y social que hace pensar en un supuesto “matriarcado”.

También Juchitán se ha posicionado por su apertura y tolerancia hacia la comunidad de la diversidad sexual con los muxes que han ocupado espacios en reportajes, videos, documentales y películas además de notoriedad a través de su celebración anual conocida como la Vela de las  Intrépidas buscadoras de peligro, dando pie en el imaginario colectivo de un paraíso para los muxes o la diversidad sexual.

Sin embargo, Juchitán está muy lejos de ser el paraíso de los muxes o ser la ciudad donde las mujeres mandan, pues tras la “tolerancia” hacia la diversidad se esconde el rechazo que aún existe y la discriminación que padecen en sus hogares, en lugares públicos y centros de trabajo los integrantes de la comunidad LGBTTI y más que siguen reclamando justicia y esclarecimiento de homicidios por homofobia de algunos integrantes de su comunidad.

Lo mismo ocurre con las mujeres que siguen padeciendo y viviendo con la violencia cotidiana de sus parejas e incluso algunas veces de sus hijos que las golpean y violentan física y psicológicamente, las agreden verbalmente y les controlan económicamente sin brindarles lo esencial para el sostén del hogar o para el cuidado de la familia.

Por ello es de vital importancia que este día se haya constituido el Comité para prevenir y eliminar la discriminación (COMUPRED) en el municipio juchiteco, convocado por la organización TRANSformándome, que dirige Amaranta Gómez y Mexfam dirigida por Bety Ramos, con respaldo de CONAPRED.

Juchitán se erige así en el primero de los 570 municipios que tiene el estado de Oaxaca en contar con su COMUPRED y en él participan miembros de la sociedad civil, artistas, defensores de derechos humanos y sectores vulnerables además de integrantes del cabildo juchiteco.

Su labor es esencial y representa un enorme reto. Para dar resultados no basta la buena voluntad ni el deseo, se espera -como ofreció el presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano- el apoyo incondicional y el presupuesto para que su trabajo no quede en papel, sino que se traduzca en resultados efectivos a favor de los grupos vulnerables que enfrentan discriminación, que es una forma de violencia.