MIGUEL QUETU, UN HOMBRE RECIO Y COMBATIVO

Guadalupe Ríos

JUCHITÁN, OAX. El termómetro dice 32 pero la sensación es de 36 grados a plomo sobre la multitud que avanza llenando las calles con banderas y flores; se detienen al escuchar la indicación en los megáfonos, luego continúan. Algunas personas pasan la valla de seguridad y abrazan a Miguel Sánchez, Miguel “Quetu”, se toman la foto, le ponen más flores al cuello. El guiechachi oloroso y fresco ayuda a soportar el calor. Todos lucen espléndidos, felices.  

Miguel “Quetu”  le sonríe a su esposa la Doctora Reyna Alonso y con delicadeza le seca el rostro sudoroso; es un juchiteco atento, también mira  que su hermana y sus copmpañeras estén bien,  hombres y mujeres avanzan con los brazos entrelazados. Ellos con sus guayaberas blancas, ellas con sus huipiles y enaguas de fiesta; la fiesta en que el pueblo convierte los actos políticos en esta ciudad zapoteca.

En el templete  al iniciar su discurso saca la casta: “Vengo desde el barrio más rebelde, con el respaldo de hombres y mujeres libres.  Me alegra mi origen humilde de la populosa Séptima sección”. Es el candidato de Morena a la presidencia municipal de Juchitán y le apoyan cientos de organizaciones sociales y políticas y miles de habitantes de barrios y colonias.

Abajo se pide que bajen las banderas para que todos vean, aunque las cámaras no alcanzan a ver el fin de la marcha y los contingentes siguen llegando cuando el evento está a punto de concluir.

“No nos importa que los malinchistas nos hayan llamado ririacos, lo soy orgullosamente, hombre de casa humilde” dice Miguel, el hijo de la maestra Virginia Altamirano y del campesino y profesor Miguel Quetu.

Por su carácter rebelde y arrojadizo algunos del centro y norte de la ciudad le pusieron “ririacos” a los habitantes de la Séptima Sección, Miguel no se arredra ni se ofende; siente orgullo. Será el segundo presidente municipal de esa Sección que tenga Juchitán.

Desde una  hora antes de iniciar el evento ya se escuchaban las canciones de lucha como el “Canto a Lorenza” de Israel Vicente y la arenga que traía a la memoria los multitudinarios mítines de la COCEI que se habían dejado de ver con tanta alegría y entrega.

Miguel Sánchez y Emilio Montero, son una dupla de amigos jóvenes que con trabajo y esfuerzo junto a muchos  otros jóvenes han alzado la bandera de lucha del Juchitán izquierdista y rebelde.

Aunque el larguísimo contingente ha llenado a tope la calle16 de Septiembre con más de 20 mil personas según anunciaban los organizadores, la gente sigue llegando. Bajo el templete  todos de pie, apretujadas y sudorosas aplaudían y lanzaban vivas.

En el pasado reciente los vítores fueron para otros líderes. Hoy sonaron con fuerza los nombres de los herederos de esa lucha histórica de la izquierda juchiteca.

Sin titubeos, las gargantas gritaban a coro: “ Miguel, Miguel, Miguel” y a ratos con solo mencionarlo, el líder político juchiteco Emilio Montero Pérez, se hacía presente: “Emilio, Emilio, Emilio”, y su nombre sonaba fuerte.

En los 80s el compositor juchiteco Hebert Rasgado cantaba “Yo vengo de un pueblo recio y combativo” que resalta ese orgullo del pasado rebelde que luchó para hacer respetar la voluntad popular que llevó a la instalación del primer Ayuntamiento de izquierda de México en 1980. De esa lucha abrevaron quienes ahora encabezan una nueva etapa de la lucha en el país.

“Somos la generación formada en la revolución de conciencias, estamos llamados para construir el segundo piso de la cuarta transformación con la doctora Claudia Sheimbaum Pardo” dijo Miguel Quetu y agregó:

“De los principios y el legado del presidente Obrador  hemos abrevado y nos hemos inspirado para la tarea que hoy pesa sobre nuestros hombros. La transformación de nuestro querido Juchitán, para que se consolide el bienestar y el desarrollo social, político, económico y cultural  de todos nuestros queridos hermanos; un reto enorme que asumimos hace seis años con nuestro hermano, dirigente  y compañero Emilio montero”, indicó Miguel y las vivas no se hicieron esperar.

Finalmente Miguel Sánchez Altamirano advirtió que en esta contienda electoral tienen un solo pero peligroso adversario:  un solo enemigo a vencer, la confianza de pensar que van a ganar solos, porque para ganar dijo: “necesitamos ir a votar, solamente así vamos a poder derrotarlos”.